Hola de nuevo
Somos una óptica familiar que abrió sus puertas en el año 1987. Genaro tenía 24 años, y el barrio de Hispanoamérica estaba creciendo. Empezamos siendo uno de los únicos locales abiertos en la Calle Ramón de Santillán, y poco a poco hemos ido creciendo y evolucionando con el barrio hasta hoy.
Nuestros valores se han mantenido en el tiempo: profesionalidad, precios justos y un servicio personalizado. Todo acompañado de buen humor y de cercanía. Y para eso, contar con personas como Laura, que lleva tantos años con nosotros que ya es parte de la casa, lo es todo.
Como muchos nos habéis pedido, arrancamos esta aventura online, siempre con el mismo espíritu y la misma ilusión.
Nos vemos en la óptica o por aquí :)
Un fuerte abrazo